HISTORIA
Época Prehispánica - Breve Historia del señorío de Iztapalapa

El pueblo de Iztapalapa tiene una antigua historia que se remonta a tiempos arcaicos posteriores a la caída del importante centro religioso y cultural conocido como Teotihuacán (siglo VII d. C) . Conviene ligar su destino con el de Culhuacán, su vecino inmediato, cuyas menciones de su fundación se remontan a finales de la época clásica (621 d. C) por grupos teochichimecas

Posteriormente llega a Culhuacán un grupo de origen tolteca caracterizado por ser la síntesis de la refinación cultural y artística en Mesoamérica que logra establecerse en el poder, fundando un linaje de origen tripartita (chichimeca-culhuaque-tolteca), por esta toltequización los demás pobladores del valle de México consideraban a los culhuaques lo más nobles y cultos de la región

Antecedentes

El islote occidental de la cuenca de México, conocido en la época prehispánica como la gran ciudad de Mexico-Tenochtitlan, fundada en 1325 fue el asiento principal del pueblo mexica y capital de la Triple Alianza a la vez formada por Texcoco y Tlacopan, proceso de unificación mexícatl comienza en 1430 cuando los tenochcas derrocan a los tepanecas de Azcapotzalco y culminó en 1465 con la adhesión del territorio de los chalcas.
Las tres capitales de la Triple Alianza tenían cada una su propia dinastía, que procedía de las que reinaban desde antes en sus mismos dominios. En Tenochtitlan reinaba la dinastía de antecedentes culhuas (de Culhuacán) fundada por Acamapichtli; en Texcoco el linaje real descendía del caudillo Xólotl, y en Tlacopan gobernaba un miembro de la dinastía tepaneca. En el reinado tenochca, una vez fundada la alianza, predominó la sucesión por un pariente colateral, hermano o sobrino del antecesor, y los futuros reyes fueron hijos de madres del mismo linaje.

La Triple Alianza, con sus dominios dependientes conformaba un grupo de unos 30 reinos que constituían la zona nuclear del imperio, que se extendió al norte, hasta Michoacán y al sur, abarcando el actual estado de Chiapas.

Desde el principio Tenochtitlan se constituyo en el poder dirigente de la Triple  Alianza, cuyos ejércitos comandaba el rey tenochca o tlatoani.

Iztapalapa, fue parte importante del imperio mexica, siendo miembro de la encumbrada confederación conocida reverencialmente por sus vecinos como nauhtecutzin o in tlatoque nauhtecutli mitoa, junto a Huitzilopochco (Churubusco), Mexicaltzingo y Culhuacán, señoríos mencionados en las fuentes indígenas en forma relevante entre los convocados a las guerras, las obras públicas y también a las festividades religiosas y políticas.
Iztapalapa tuvo notables influencias militares y religiosas ya que ahí se encontraba el Huixachtécatl (Cerro de la Estrella), lugar que cobró gran significado mítico para el pueblo mexica, ya que fue la sede de la importante celebración de la cuenta del tiempo calendárico y ritual del siglo mexica o xiuhmolpilli que se celebraba cada 52 años, y que hasta la conquista hispana, se había celebrado nueve veces, siendo la última en el año 1507, o según el cómputo indígena en el año 2 acatl. Para dar mayor realce a esta celebración, Moctezuma mando a construir en la cumbre del Huixachtécatl un oratorio o templo de mucha veneración que fue llamado Ayauhcalli o “casa de la bruma”. Posteriormente los evangelizadores se referían a este como “la iglesia del Fuego Nuevo”.
Otro ejemplo de la trascendencia de las relaciones entre Iztapalapa, específicamente Culhuacán con la cabeza del imperio mexica, (Tenochtitlán) fue el hecho de que los mexicas, reconociendo las cultas y prestigiosas raíces toltecas de éstos, y debido a su parentesco con Naúyotl, (gobernante culhuacano emparentado con ellos desde el tiempo que moraron en Tizapan), solicitaron a este rey les concediera a su hijo Acapamichtli para que gobernase el imperio en 1376, razón por la cual sus sucesores conservaron el título de culhua tecuhtli (señor de los culhuas).

Otra antigua mención sobre Iztapalapa y sus pobladores la debemos a  los informes de las “Relaciones Geográficas de 1580” (escritos solicitados por los españoles a los pueblos indígenas), donde los pobladores de Iztapalapa fueron citados con particularidad por ser:

“...gente valiente, valiente e industriosa, y, a esta causa, sacaban (los tenochcas) dellos muchos capitanes para sus ejercicios de guerra, particularmente por ser gente de mucha confianza y secreto; y ansí, eran reservados de pecho y tributos...

La antigua Iztapalapa tuvo alianzas y discordias con sus vecinos chinampanecas del sur (Xochimilco, Chalco Cuitláhuac y Mizquic). Durante el periodo del gran señorío mexica mantuvo con esta población estrechos vínculos políticos, familiares, tributarios y militares, al constituir una especie de confederación o nauhtecutzin con Huitzilopochco (Churubusco), Mexicaltzingo y Culhuacán que colaboraron en tareas comunales como ir a la guerra, tributar con trabajo o en especie y realizar distintas ceremonias y rituales. Este vínculo continuó incluso durante un periodo de la Colonia, al conformar el corregimiento de Mexicaltzingo, que estaba encomendado a la Ciudad de Mèxico.

Desde la época prehispánica Iztapalapa y los cuatro señoríos referidos más recurrentemente mencionados en las fuentes mexicas sobrevivientes hasta nuestros días, han tenido una profunda repercusión política, económica, religiosa, militar e histórica con la metrópoli, entonces llamada México Tenochtitlan, ciudad hegemónica que configuró mediante conquistas militares la vida política y religiosa de buena parte de los pueblos mesoamericanos.

De acuerdo con Ixtlixóchitl estos cuatro pueblos son mencionados entre un total de 63 veces como pertenecientes a la corte del gran señor Techotlallatzin de Tetzcoco, quién gobernó durante 90 años y fue padre del rey tetzcocano Ixtlixóchitl

Importancia ritual y religiosa del señorío de Iztapalapa.
Culhuacán, Iztapalapa, Mexicaltzingo y Hitzilopochco (Churubusco), (que albergaría el templo dedicado a una de las deidades más importantes del panteón religioso mexica: Huitzilopochtli, numen de la guerra. )(Carrasco, 1996: 254-256) estaban asentados en la región próxima al cerro Huixachtécatl, (durante la Colonia nombrado Cerro de la Estrella, ya que formaba parte de un rancho del mismo nombre) lugar que cobró gran importancia mítica para el pueblo mexica, porque fue lugar de la importante celebración de la cuenta del tiempo.
La importancia política de Iztapalapan.
El linaje culhuacano en el origen de la dinastía tenochca: la designación de Acamapichtli como primer tlatoani de la capital mexica.
En 1323, los mexicas solicitaron a Achitómetl les concediera a su hija doncella con el objeto de convertirla en diosa de la guerra o Yaocíhuatl, tal como mandó el designio de su dios Huitzilopochtli, sin embargo el gobernante culhuacano no contó con que para tal fin, su hija fuera sacrificada, lo cual desata su ira y por consecuencia la confiscación del territorio prestado a los mexicas y su persecución; éstos lograron escapar internándose en el lago para que, en 1325, fundaran su capital: Tenochtitlan, en un contexto por demás paradójico.
Este hecho, aunado a los vínculos matrimoniales que los mexicas habían establecido con los culhuacanos fueron decisivos en la historia de la configuración y el poderío mexica y para que, Iztapalapa, y otros pueblos relacionados por su vecindad y relaciones económicas y religiosas, se anexaran posteriormente a la Triple Alianza, creando vínculos estratégicos a través de contratos matrimoniales celebrados con la nobleza, deseosa de construir su linaje real en la adjudicación del pasado glorioso de los toltecas, que en estos lugares estaban establecidos, mucho antes de su arribo al valle de México.
Un ejemplo de la trascendencia de las relaciones entre Iztapalapa, específicamente Culhuacán con la cabeza del Imperio mexica, (Tenochtitlan) fue el hecho de que los mexicas, reconociendo las raíces toltecas de éstos, y  parentesco con Naúyotl, (gobernante culhuacano emparentado con ellos desde el tiempo que moraron en Tizapan), un grupo de ancianos venerables solicitan a éste rey les conceda a su hijo Acapamichtli para que gobernase Tenochtitlan en 1376
Otra decisión estratégica fue que el cuarto gobernante mexica, Itzcoatl, asentara a sus hijos en lugares aledaños a Tenochtitlan, dándoles el estatus de nuevos señoríos. De esta manera, dio a su quinto hijo de nombre Huehue Cuitlahuatzin, la villa de Iztapalapa para que ahí fundara su reino en 1430
Importancia  política y militar de Iztapalapa.
Desde su fundación, Iztapalapa llegó a formar un reino semi independiente de Tenochtitlan, y aunque sus pobladores no tenían que pagar tributo como los de las demás ciudades sometidas, se encontraban sujetos a la entrega de contribuciones económicas, así como a la prestación de servicios laborales y, sobre todo, militares en las acciones bélicas que fueran necesarias.
Sobre Mexicaltzingo, el citado documento dice los siguiente: “era gente de guerra y que no entendían en otra cosa sino en servir en los usos militares, y que, por esta razón, eran reservados de pecho y tributo”; sobre los de Culhuacán: “...le daban servicio personal y gente de soldados para la guerra (a los tenochcas)”

  • Investigación: Mariam Salazar Hernández
    Archivo Histórico de Iztapalapa
    2008
  • Bibliografía
  • Aldama No. 63, esquina Ayuntamiento, Barrio San Lucas, CP. 09000, Delegación Iztapalapa.